Castillo. Es una inmensa fortaleza del siglo XV de casi cien metros de longitud, se levanta sobre la cima que Ortega y Gasset denominó “el cerro más perfecto del mundo”. Enclave estratégico, su primer propietario fue el Conde del Cid, hijo primogénito del Cardenal Mendoza. Era un símbolo de la grandeza de los Mendoza.
Iglesia de San Juan Bautista. Edificación manierista del s.XVII. Guarda en en su interior el lienzo “Cristo recogiendo sus vestiduras” de Zurbarán y una talla atribuida a Pedro de Mena.
Horarios de visita flexibles.